En una flota de arriendo, el mantenimiento compite con la disponibilidad: cada día en taller es un día sin facturar. Por eso muchas arrendadoras posponen la mantención hasta que el equipo vuelve, o la programan por calendario y terminan haciéndola demasiado pronto en equipos que casi no trabajaron y demasiado tarde en los que trabajaron doble turno. Programar por horas reales de uso resuelve los dos problemas. En esta guía vemos cómo armar el plan y cómo coordinarlo con los contratos.
Calendario, horas o kilómetros
Los fabricantes definen sus pautas de mantención por horas de motor (maquinaria), por kilómetros (vehículos) o por fecha, lo que ocurra primero. En arriendo, el uso varía mucho de un contrato a otro:
- Por calendario: simple de planificar, pero ignora el uso real. Un equipo que pasó el mes detenido en obra no necesita lo mismo que uno en doble turno.
- Por horas o kilómetros: sigue la pauta del fabricante y protege la garantía, pero exige conocer el horómetro de cada equipo en todo momento.
- Mixto: horas o kilómetros como regla principal y fecha como tope, para equipos de poco uso.
Arma el plan de mantención por equipo
- Agrupa por modelo: cada modelo tiene su pauta (por ejemplo, cada 250, 500 y 1.000 horas) con tareas y repuestos distintos.
- Registra el horómetro actual de cada equipo y la última mantención hecha.
- Define un margen de aviso: cuántas horas antes de la pauta quieres enterarte, para alcanzar a coordinar con el cliente.
- Prepara órdenes de trabajo tipo con tareas, repuestos y tiempo estimado.
- Registra costos: repuestos, horas de mecánico y servicios externos por equipo.
Coordinar la mantención con los contratos
La parte difícil del arriendo es que el equipo casi nunca está en tu taller cuando le toca. Algunas reglas que ayudan:
- Mira el contrato antes de reservar: si un equipo llegará a su pauta durante un contrato largo, planifica la mantención en obra o un cambio de equipo desde la reserva.
- Pacta la mantención en el contrato: ventanas de detención, quién la ejecuta y si el tiempo detenido se descuenta.
- Bloquea el calendario: el equipo en mantención no debe aparecer disponible para otra reserva.
- Aprovecha la devolución: si la pauta está cerca, haz la mantención antes de volver a arrendarlo.
Una mantención a tiempo cuesta un día de taller. Una falla en obra cuesta el traslado, el reemplazo, el cliente molesto y, a veces, el contrato.
Lo que te dicen los datos de uso
Con el horómetro diario de cada equipo puedes ver más que la próxima mantención: horas de ralentí que desgastan sin producir, equipos que trabajan muy por encima de lo pactado y modelos con más fallas por hora trabajada. Esos datos, junto con el costo de mantención, alimentan la rentabilidad por activo y ayudan a decidir qué equipos renovar.
Preguntas frecuentes
¿Qué pasa con los equipos que no tienen GPS?
Se programan con la lectura del horómetro registrada en la entrega, la devolución y las visitas a obra. Es menos preciso, pero mantiene el mismo plan.
¿Quién paga la mantención durante el arriendo?
Depende de lo pactado. Lo habitual es que la mantención preventiva sea del arrendador y que los daños por mal uso sean del arrendatario. Déjalo escrito en el contrato.
Cómo lo hace GRent
El mantenimiento por horas reales de GRent toma el horómetro y el kilometraje de la telemetría Gtrack, compara cada equipo con su pauta y genera la orden de trabajo con anticipación. El equipo queda bloqueado en el calendario mientras está en taller y los costos se suman a su ficha en inventario y activos. Los certificados de operatividad que exige la minería se controlan en documentos de equipos.
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